Yo también soy fan de mancharme las manos al comer.

La primera vez que probé estas alitas su sabor me sorprendió, exótico e intenso.

¿La clave? Garam Masala

Una mezcla de especias muy empleada en la gastronomía hindú, que aporta matices y un sabor dulce fantástico, entre otros. Aunque hemos reforzado esta mezcla con comino en polvo, pimienta negra recién molida y nuestra aromática local superauténtica, la pebrella.

A través de los sabores, una nueva manera de conocer mundo.

INGREDIENTES

Aceite de oliva virgen extra
Comino
Pebrella
Garam Masala
Sal
Pimienta
Alitas de pollo


ELABORACIÓN

 

  1. En primer lugar cortaremos las alitas, para hacerlo fácil, pondremos el lado del ala que tiene la piel sobre la tabla, ya que por el otro lado es más complicado acertar en la división del hueso al cortar.
  2. Con un soplete quemamos los pelos que queden en las piel.
  3. A continuación, en un bol mezclamos el comino, la pebrella, la garam masala, la sal y la pimienta.
    La pebrella me gusta mucho ponerla, ya que combina muy bien con las otras especias y deja un saborcito realmente bueno.
    Dejaremos en el frigorífico entre 8 y 24 horas, siempre que tengamos tiempo. ¡Si tenéis prisa os podéis saltar este paso!
  4. Echamos el aceite de oliva virgen extra en la sartén para que se vaya calentando mientras mezclamos bien las especias y las alitas.
  5. Echamos las alitas a la sartén. Dejamos que suelten el agua y las tapamos mientras se fríen, así quedan crujientes por fuera y tiernas por dentro.
  6. Una vez listas, quitamos el exceso de aceite y… ¡A disfrutar!